PRESENTACION
Ha llegado Octubre

Ha llegado Octubre, un año más. Un «más» positivo en todos los sentidos, por poder comunicarnos, por saber que estamos cerca unas de otras. Para las que leéis estas líneas sabéis que es un tiempo especial, el tiempo de nuestro retiro. Sí, nuestro, porque forma parte de nuestras vidas, situaciones compartidas que difícilmente se olvidan. El retiro es más que un tiempo de asueto para desconectar de situaciones cotidianas, es más que un fin de semana fuera de nuestros hogares… Sencillamente es el momento en el año donde venimos dispuestas a dar y recibir cosas especiales.


Tenemos tiempo para compartir, para escuchar, para meditar, para aprender, para comprometernos, para solidarizarnos, para sonreír y para llorar, para alabar a nuestro Señor, para ayudar, para estimularnos unas a otras, para servir, para consagrar y renovar nuestras vidas… Tantas cosas… Todas podríais decirme lo que es este tiempo más que otro en vuestra vida.

Es un privilegio poder recibir este regalo del retiro. No desaprovechemos todo lo que nos está esperando, el gozo que representa el reencuentro. Abrazos llenos de cariño, oraciones llenas de paz, comunión en el Señor, cosas que el mundo no puede entender, cosas que en ningún otro lugar podremos hallar.

Deja atrás tu amargura, dulcifica tu dolor, deja que más amor te llene en estos días, que la paciencia y la comprensión te acerquen a las hermanas que te necesitan. Disfruta de las pequeñas cosas que en el día a día no tienes ni tiempo de mirar.

Os invito a poner este signo positivo en vuestra mente y vuestros corazones, el signo que más se parece al de la cruz, porque ello nos hará pensar y actuar como nuestro Señor, viendo en las demás un reflejo de su persona, un objeto de su amor, y nosotras instrumentos que sumen cada día obras para Su gloria.

No dejes escapar la oportunidad de ser un signo positivo en este retiro que está a la puerta, para que todas sumemos gozo y alegría, consuelo y salvación a las que lo necesitan y, sobre todo, un espíritu agradable a nuestro Padre Eterno que desde los cielos se complace viendo a su pueblo en paz y armonía en tiempos de guerra y disputas.

Un deseo desde estas letras: «Sed más fieles que ayer y menos que mañana».

¡Qué vuestras vidas se enriquezcan y mis ojos lo vean!


Con cariño,

Maribel Lobo

Maribel Lobo es madre de dos hijas, licenciada en Hebreo y Arameo, profesora de Biblia, expositora de la Palabra y organizadora del Programa de Formación para adultos en la Iglesia Unida de Terrassa.